Por Jorge Suñol Robles.

Insistió y lo logró. Se le cerraban puertas, pero otras, más grandes, se le abrían. A Danay Suárez nada le llegó tan fácil, como aquellos que ríen y logran pasar, sin prueba alguna de que valen la pena. Pero ella tenía algo que decirnos y cantarnos,  y no solo eso, tenía alma, historia y mucha fuerza en su discurso.

Digo tenía y puede sonar a que lo ha perdido todo y es justamente lo contrario, han llegado a su obra musical milagros divinos y religiosos, que le permiten inspirarse, rezar, sentir y creer más en la música que hace.

De nada se arrepiente. Ni de su inquietud, ni de su rap,  ni de su jazz, ni de sus boleros. Aprendió, conoció, entendió caminos diversos. Y ahora se pasea segura. Llegó Dios en el momento justo. Y eso, quiere dejarlo más que claro.

Pero ella no solo fue aquella muchacha que cambió la letra de su canción en  la final del Festival de Viña del Mar de 2017, y que ganó, como hecho sin precedentes, una Gaviota Especial del jurado, por su osadía e inspiración.

Danay Suárez es mucho más que ese mediático concurso, es el viejo edificio habanero donde creció, la bicicleta de su padre donde cantaba por primera vez, las preguntas y respuestas que impone en sus letras, el ir y venir sin extrañar, la voz que se abre y que a veces sangra de tanta fuerza, tanta pureza, tanta verdad, tanta fe.  

Se le ve poco por escenarios cubanos, pero no quiere decir que pare de escribir, de sumar proyectos con grandes artistas. A veces está en Cuba. Otras en Estados Unidos. Y en ese coqueteo entre dos patrias, produce canciones, para ella y  para otros. Se expande, naturalmente.

Su concierto como cierre de la séptima edición del Havana World Music, este 21 de marzo, ha sido esperado por muchos. Y es que la energía y a la misma vez la tranquilidad que desprende Danay cuando está sobre el escenario son dignas de reencuentros y abrazos necesarios a cada una de sus canciones.

¿Qué ha sido lo más difícil para Danay en el camino de la música?

Exponer la estabilidad de mi trabajo en momentos en los que he tenido que decidir usar la influencia que tengo para hablar no sobre lo que las personas quieren escuchar, sino sobre lo que Dios quiere decir o ha venido diciendo. Tomo muy en serio cada palabra que hablo y su procedencia; lo más difícil para mí ha sido vivir en carne propia que nadie es profeta en su propia tierra. 

Prefieres no encasillar tu música, manipular los estilos, usar la palabra en distintos contextos ¿de dónde nace esa rebeldía, esa inquietud?

No me considero rebelde, ni inquieta con los géneros musicales, ni me gusta, como bien dices, encasillar lo que soy en un solo estilo. Medir la anchura, largura, altura y profundidad de los dones de una persona sería un error, es como definir a un periodista como la voz de una sola noticia. 

Tus canciones nacen de una profunda espiritualidad, una naturalidad palpable ¿cuáles son los fantasmas y obsesiones musicales de Danay?

Mi deseo es hacer música por el valor más ingenuo o esencial de la misma. Sin embargo, lo que me rodea afecta la música que hago y mi respuesta a ello es hacer una música que afecte lo que me rodea.

Eres una artista sumamente versátil, ¿cómo pasas del canto lírico al jazz, el rap, al bolero, es decir, ¿cómo le gusta a Danay que la definan?

Como Danay Suárez

Un calambre, un frío en todo su cuerpo, como si se estuviesen rompiendo cadenas. Se sintió limpia, transparente como una niña.  Llegar a Cristo, conocerlo, sentirlo, cantarle, amarlo y respetarlo, ¿cuánto giró tu música después de esto?

En todo lo bueno, lo puro, lo honesto, lo de buen nombre, allí está Dios. Sin embargo, aunque algunas de estas condiciones latían en mi obra musical, me faltaba conocer la fuente de esos latidos. Todos los que han conocido a Cristo saben que igual que la Historia su vida es un antes y después de Cristo. Él hace todas las cosas nuevas, venda las heridas, libera nuestras almas de ataduras que ni conocemos.

No hay un personaje más elevado que Jesús en la Historia de la humanidad y en el mundo espiritual tampoco. Y ¿por qué? ¿Quién es este personaje? Un maestro así cambia la vida de todo el que le conoce. No me avergüenzo de que mi obra actual lleve su marca. Definitivamente es lo mejor que me ha sucedido en un mundo lleno de ofertas. 

¿Quiénes han sido tus mayores influencias musicales?

Sería una lista interminable… son destellos, sensaciones, algún acorde, alguna melodía, algún carácter que puede haber existido en cualquier persona. 

¿Tiene algún ritual antes de subir al escenario?

En realidad no. Subo confiada en el propósito por el cual me paro en un escenario, antes de llegar atravieso un proceso que me confirma si es un trabajo que debo hacer o cancelar. 

¿Qué canción le gustaría escribir? 

Una canción que logre describir el Amor y La Verdad

Y con el público, ese monstruo inquieto e imponente ¿qué siente cuando  canta ante miles de personas?

Mientras más personas, más se fortalece mi alma por la medida de la responsabilidad, pues en mi debilidad se perfecciona el carácter de Dios. 

¿Te haces preguntas mientras escribes? ¿Cómo es tu proceso creativo? 

Me hago preguntas, me respondo, entresaco lo que no edifica de lo que sí. Pienso en el transcurrir de los años si cuando no esté, esta letra seguiría dando dirección y pistas a un buen camino.

Cuba, La Habana, el viejo edificio donde creciste, los obstáculos que te puso la vida ¿qué es lo mejor que has aprendido en estos años?

Que apartados de Dios nada podemos hacer.

Que esta vida es un suspiro, que la esencia del ser humano, su esperanza y su sentido como una pieza de este mundo es conocer el diseño de su creador, que la vida no se acaba donde el cuerpo físico vuelve al polvo, que cuando uno conoce a Dios le preocupan poco las riquezas.

Que el temor nace de poner la confianza en nosotros mismos. Y que ignorar que Jesús es el camino de la verdad y la vida, hace que este suspiro de vida se sienta como una agonía. 

A tus 35 años ¿con que sueñas? Como artista, como mujer, como religiosa. 

Mi sueño como artista es regalar al público conciertos inolvidables que hagan a las personas recordar el buen tesoro que hay en sus almas, que la música es un medio sagrado por el cual se logra mucho más que un momento bailable.

Como mujer, establecer una familia con los valores de Dios, que reflejen todo los beneficios y cuidados de su amor.

Como “religiosa” anhelo que las enseñanzas bíblicas lleguen a las escuelas, a cada rincón del planeta, y que los corazones sean transformados mediante el poder de esta palabra viva. Es lo que deseo para mi país, y para las naciones del mundo. 

¿Qué crees del panorama musical cubano? ¿Y cuánto impulsa Havana World Music estos caminos?

Un festival con una excelencia musical que expone al mundo que Cuba sigue siendo un país de brillantes músicos y autores y que toda nuestra historia musical no solo se resume a nuestro admirado proyecto Buena Vista Social Club 

¿En qué anda Danay ahora mismo?

Disfruto de las múltiples sincronizaciones que han tenido mis canciones en diferentes series en CBN, Netflix, y famosos video juegos como Fifa 2020 y Need for Speed 2020

Hace algunos días, en las redes sociales se mostró una foto junto a Bad Bunny y Residente en un proceso creativo con Ricky Martin, y aunque el mundo se fija en la figura pública, lo que conmueve mi corazón al estar a su lado como autora es conocer la esencia y tener conversaciones inteligentes con una de las personas que más aplica la humildad y amor hacia sus hijos que conozco. 

Por mi parte he venido haciendo en lo privado mucho trabajo que irá saliendo poco a poco a la luz y estoy conforme y feliz con ello.

Vas y vienes, estas lejos y cerca, ¿extrañas el olor de la Isla, a tu gente?

No me permito extrañar a Cuba y a mis seres queridos, no me voy lejos mucho tiempo ni tampoco renuncio a toda la virtud que hay en viajar y entender que hay un tiempo para cada cosa.